Tsunamis de origen meteorológico, un riesgo oceánico desconocido

Exis­ten más de media decena de cau­sas por las que se puede gene­rar un tsu­nami pero sin duda los tsu­na­mis de ori­gen sís­mico o mare­mo­tos son los más cono­ci­dos y catas­tró­fi­cos como quedo patente en los últi­mos even­tos acae­ci­dos en Suma­tra (2004) o Japón (2011). Ade­más de estos, exis­ten otros tipos de tsu­na­mis aso­cia­dos a fenó­me­nos de ori­gen vol­cá­ni­cos, de ori­gen sís­mico, ori­gi­na­dos por movi­li­za­ción de gran­des masas de tie­rra y de ori­gen meteo­ro­ló­gico o meteo-tsunamis. Estos últi­mos son menos cono­ci­dos, aun así, en oca­sio­nes pue­den ser igual de catas­tró­fi­cos que los tsu­na­mis de ori­gen sís­mico. El pre­sente tra­bajo pre­tende divul­gar el cono­ci­miento de los meteo-tsunamis hacia la socie­dad de un fenó­meno recu­rrente y amplia­mente exten­dido por el globo terráqueo

La con­cen­tra­ción de pobla­ción en la pri­mera línea de costa ha impli­cado un aumento de la expo­si­ción frente a estos fenó­me­nos marí­ti­mos con el con­si­guiente aumento del riesgo. En aras de mejo­rar el cono­ci­miento sobre los meteo-tsunamis, la comu­ni­dad cien­tí­fica se ha mos­trado muy activa en la inves­ti­ga­ción de su cono­ci­miento inqui­riendo en las cau­sas, con­se­cuen­cias y prevención-mitigación del riesgo que supone. Las reper­cu­sio­nes de estos fenó­me­nos aca­rrean pér­di­das estruc­tu­ra­les millo­na­rias en zonas cos­te­ras e incluso la muerte de per­so­nas. Casos remar­ca­bles acae­cen el mar Medi­te­rrá­neo (Puerto de Ciu­ta­de­lla, Menorca; 2006); mar Adriá­tico (1978, 2003); en la Bahía de Naga­saki (Japón, 1979); en las cos­tas de Reino Unido (1892, 1932, 1936, 1939 y 1966) o incluso en aguas con­ti­nen­ta­les como sucede en Chicago (Illi­nois, 1954).

Pero ¿qué son exac­ta­mente los meteo-tsunamis? La UNESCO los define como “fenó­meno con carac­te­rís­ti­cas de tsu­nami gene­rado por per­tur­ba­cio­nes meteo­ro­ló­gi­cas o atmos­fé­ri­cas. Estas ondas pue­den ser pro­du­ci­das por ondas atmos­fé­ri­cas de gra­ve­dad, brus­cas varia­cio­nes de pre­sión, sis­te­mas fron­ta­les, rachas de viento, tifo­nes, hura­ca­nes y otros orí­ge­nes atmos­fé­ri­cos”. Los meteo-tsunamis poseen la misma escala tem­po­ral y espa­cial que las ondas del tsu­nami sís­mico (Fig. 1) alcan­zando con­se­cuen­cias simi­la­res en las áreas cos­te­ras, espe­cial­mente en bahías y ense­na­das de estre­cha oro­gra­fía, ayu­dando a la ampli­fi­ca­ción de la onda y favo­re­ciendo las pro­pie­da­des de reso­nan­cia; por ejem­plo en el puerto de Ciu­ta­de­lla en Islas Balea­res donde se conoce al fenó­meno como ris­saga, la Bahía de Naga­saki en Japón, el Puerto Long­kou en China, las Bahías de Vela Luka, Stari Grad y Mali Ston en Croacia.

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Fig. 1: Pro­pie­da­des de la ola de un tsu­nami sobre el nivel medio del mar. La lon­gi­tud de onda siem­pre es mucho mayor a las de las olas mari­nas for­ma­das por el viento. Fuente: ela­bo­ra­ción propia

Este riesgo natu­ral aún es des­co­no­cido para gran parte de la socie­dad que podría verse afec­tada por él que, ade­más, es un evento que podría darse con una mayor fre­cuen­cia, aumen­tando la vul­ne­ra­bi­li­dad del sis­tema “socie­dad” que se desa­rro­lla en el lito­ral. Según los mode­los de cam­bio cli­má­tico del IPCC (por sus siglas en inglés, Panel Inter­gu­ber­na­men­tal para el Cam­bio Cli­má­tico) los hura­ca­nes, tifo­nes, tor­men­tas seve­ras… aumen­ta­rán en recu­rren­cia y viru­len­cia refren­dado en la ten­den­cia al alza que pre­sen­tan los regis­tros, tra­du­cién­dose en un incre­mento pro­ba­bi­lís­tico de ori­gi­nar situa­cio­nes pro­pi­cias para la gene­ra­ción de meteo-tsunamis.

Son tres los meca­nis­mos prin­ci­pa­les para que este fenó­meno marino se con­vierta en un ver­da­dero riesgo: 1º, una per­tur­ba­ción meteo­ro­ló­gica; 2º, la reso­nan­cia entre la velo­ci­dad de la per­tur­ba­ción meteo­ro­ló­gica y la velo­ci­dad de la onda en aguas pro­fun­das y 3º, cua­li­da­des de ampli­fi­ca­ción de un puerto, bahía o ense­nada. Alguno de los luga­res citado ante­rior­mente cum­plen con tales meca­nis­mos, no sólo por su topo­gra­fía y bati­me­tría sino por­que sue­len estar, ade­más, afec­ta­das por per­tur­ba­cio­nes meteo­ro­ló­gi­cas sin­gu­la­res. El puerto de Ciu­ta­de­lla, Menorca (Islas Balea­res), es claro ejem­plo den­tro del pano­rama espa­ñol. Esta ciu­dad pre­senta una entrada natu­ral del mar de apro­xi­ma­da­mente un kiló­me­tro de largo, 100 metros de ancho y 5 metros de pro­fun­di­dad, encon­trán­dose el puerto en la cabeza de la entrada. El modo en que afecta este fenó­meno es carac­te­rís­tico, pri­me­ra­mente la onda nega­tiva genera la reti­rada del agua en el puerto y, pos­te­rior­mente, la onda posi­tiva, en forma de ola de con­si­de­ra­ble tamaño, se aden­tra en la ense­nada con viru­len­cia. Espe­cial­mente fue sobre­sa­liente el ocu­rrido el 15 de junio de 2006 a las 20:50 hora local. Pri­mero llegó la ano­ma­lía nega­tiva reti­rando el agua para que, inme­dia­ta­mente des­pués, una ola de más de cua­tro metros de altura oca­sionó el hun­di­miento de más de 35 bar­cos y más de cien seve­ra­mente daña­dos (Fig. 2).

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Fig. 2: Foto­gra­mas del meteo-tsunami en Ciu­ta­de­lla el 15 de junio de 2006. La ola de la foto de la izquierda tiene una altura de cua­tro metros, y pro­voca las con­se­cuen­cias que se ven en la foto de la dere­cha. Fuente: www.cazatormentas.net.

El hecho de que el estu­dio y cono­ci­miento de este fenó­meno natu­ral es poco más que inci­piente la coyun­tura del riesgo aso­ciado a los meteo-tsunamis se ve agra­vado a la espera de un futuro más severo meteo­ro­ló­gi­ca­mente hablando. Por ello, es enten­di­ble que la Admi­nis­tra­ción Nacio­nal Oceá­nica y Atmos­fé­rica (NOAA) haya expre­sado, desde hace años, que las olas de tsu­nami pro­du­ci­das por per­tur­ba­cio­nes meteo­ro­ló­gi­cas gene­ra­ran situa­cio­nes de mayor riesgo al aumen­tar el número de per­so­nas y bie­nes mate­ria­les expues­tos en la pri­mera línea de costa y agra­vado todo ello por las situa­cio­nes futu­ras que los mode­los cli­ma­to­ló­gi­cos del IPCC predicen.

Pese al esfuerzo cien­tí­fico en aras del cono­ci­miento del fenó­meno natu­ral y la miti­ga­ción de sus reper­cu­sio­nes en la socie­dad (mejora infra­es­truc­tu­ras del lito­ral, diques de reten­ción, sis­te­mas de alerta, etc.) el des­co­no­ci­miento que existe en el sis­tema de aco­ple mar-atmosfera-territorio requiere de dedi­ca­ción, aná­li­sis cien­tí­fico y valo­ra­ción de esce­na­rio futu­ros. Con ello la divul­ga­ción de su cono­ci­miento hacia a la socie­dad for­ta­le­cerá la capa­ci­dad de res­puesta social frente a los meteo-tsunamis.

Para mayor información:

GÓMEZ CANTERO, Jonat­han y ADROVER GALMES, JavierMeteo-tsunamis: un riesgo de la atmos­fera en el mar. Geo­Grap­hos. Revista Digi­tal para estu­dian­tes de Geo­gra­fía y Cien­cias Socia­les, 2 de abril de 2013, vol. 4, nº 51, p. 463–483. <http://web.ua.es/es/revista-geographos-giecryal/documentos/adrover-gomez.pdf?noCache=1364894906504>

 Jonat­han Gómez Can­tero es Geógrafo-Climatólogo experto en pla­ni­fi­ca­ción y ges­tión de ries­gos natu­ra­les y miem­bro del IPCC de Nacio­nes Uni­das. Vocal del Cole­gio de Geó­gra­fos de España.

Javier Adro­ver Gal­mes es Geó­grafo espe­cia­li­zado en ries­gos naturales.

 

Ficha biblio­grá­fica:

GÓMEZ CANTERO, Jonat­han y ADROVER GALMES, Javier. Tsu­na­mis de ori­gen meteo­ro­ló­gico, un riesgo oceá­nico des­co­no­cido. Geo­cri­tiQ. 5 de junio de 2014, nº 58. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2014/06/tsunamis-de-origen-meteorologico-un-riesgo-oceanico-desconocido/>

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